Gestión de equipos

7 consejos para la gestión de equipos

“El talento gana partidos, pero la inteligencia y el trabajo en equipo ganan campeonatos”. Esta célebre frase del deportista Michael Jordan demuestra la importancia que tiene la gestión de equipos para alcanzar los objetivos propuestos en todos los ámbitos, incluido el de los negocios.

Gestionar un equipo de forma eficaz impulsa el crecimiento empresarial, ya que fomenta un ambiente de trabajo positivo en el que los empleados se sienten valorados y motivados. En este contexto, los trabajadores desarrollan su función alineados con los objetivos del equipo y de la organización, algo que contribuye a un incremento de la productividad y a una menor rotación de empleados.

Sin embargo, dirigir a un equipo puede convertirse en todo un desafío. Esta es una realidad que quizá ya has podido comprobar si ocupas un puesto ejecutivo de responsabilidad y necesitas coordinar a un equipo de trabajo.

Para ayudarte en tu tarea, hemos recopilado para ti los 7 consejos para la gestión de equipos que te ayudarán a guiar a tus empleados hacia el éxito compartido.

Pero antes de entrar en materia, aclaremos el concepto. La gestión de equipos es la capacidad de organizar y coordinar un grupo de personas para lograr un resultado, objetivo o tarea deseados.

Ahora sí, veamos qué estrategias puedes poner en marcha para mejorar la gestión de equipos como líder empresarial.

1. Comunica de forma efectiva

La comunicación abierta y fluida es la base para una óptima gestión de equipo. En cambio, una comunicación deficiente o ineficaz puede derivar en estrés y confusión entre el equipo, algo que acaba lastrando los resultados de la empresa.

Para que tu equipo funcione de manera efectiva, cada miembro debe conocer sus roles, sus funciones y las expectativas sobre su desempeño. A través de las habilidades de comunicación puedes arrojar claridad sobre las tareas, los plazos y los objetivos que el equipo debe completar, facilitando el enfoque de los trabajadores.

Un ingrediente clave de la comunicación efectiva es escuchar lo que tu equipo tiene que decirte. Para lograr esa escucha activa, evita las distracciones cuando estés conversando con la otra persona, mantén el contacto visual para demostrar tu atención y deja claro que estás comprendiendo lo que te está diciendo, formulando preguntas o aclarando argumentos.

Ayúdate de la tecnología para la gestión de equipos (people analytics, herramientas de seguimiento de tareas, softwares de gestión de proyectos, chats, foros, videollamadas…) para habilitar canales de comunicación accesibles y colaborativos.

También es esencial que fomentes la interacción y que el personal sienta que puede acercarse a ti con cualquier pregunta o problema que deseen abordar, por lo que es fundamental que invites a un diálogo abierto, constructivo y honesto.

Por último, si surgen conflictos, afróntalos y no los ignores. Si los pasas por alto, pueden terminar afectando al clima de trabajo, restando productividad. Cuando aparezca el problema, abórdalo de inmediato para evitar que vaya a más a través de la comunicación y actuando como mediador.

2. Marca unos objetivos claros

Si tu equipo no sabe cuál es la meta a alcanzar, difícilmente trabajará unido remando hacia una misma dirección. Si quieres gestionar equipos con eficacia, asegúrate de establecer y comunicar unos objetivos claros a corto y largo plazo.

¿Qué se necesita para tener éxito? ¿Qué expectativas existen sobre un proyecto concreto? ¿Cuáles son las metas a alcanzar tanto conjuntas como individuales? Con esta información definida, el equipo podrá ir haciendo un seguimiento del progreso y trabajar con foco.

3. Lidera con el ejemplo

La mejor manera de comunicar tus expectativas a tu equipo es mostrárselas. Como directivo, responsable de área o CEO, o como persona que desea ejercer un liderazgo empresarial con impacto, tu comportamiento tiene efecto en cómo tu equipo desempeña sus funciones e interactúa entre sí.

No puedes esperar que el personal se tome en serio la puntualidad si personalmente llegas con retraso a las reuniones, por ejemplo. Este tipo de comportamientos solo conseguirá que el grupo cuestione tu liderazgo.

Por tanto, asegúrate de las acciones que llevas a cabo y las actitudes con las que las desarrollas, puesto que con ellas estás influenciando y modelando cómo quieres que actúe el equipo a tu cargo. En la gestión de equipos, gestos tan sencillos como admitir tus errores cuando te equivoques o interactuar con los miembros del grupo con profesionalismo, humildad y respeto te ayudarán a ser un digno líder de tu grupo.

4. Construye relaciones

Conocer a cada miembro del grupo a un nivel personal ayuda a fortalecer el trabajo en equipo. Esto no significa que tengas que convertirte en el mejor amigo de cada empleado. El objetivo es estrechar el vínculo para crear una relación de compañerismo en la que resulte fácil y cómodo colaborar.

Puedes asignar tiempo fuera del trabajo para llevar a cabo sesiones de convivencia entre el equipo o programar actividades más lúdicas que fomenten el esfuerzo cooperativo. De esta manera conseguirás fortalecer las relaciones y estimular la comunicación.

Asimismo, intenta mostrarte accesible y abierto para que el equipo tenga la confianza de acercarse a ti y entablar conversación.

Recuerda, tu equipo no espera que seas un superhéroe. Mostrar tu lado humano te ayudará a que el personal te conozca mejor y se sienta cómodo para entablar conversación contigo.

Gestión de equipos de trabajo efectiva

5. Aprende a delegar con eficacia

Una óptima estrategia de gestión de equipos implica utilizar las habilidades y capacidades de los empleados de la forma más eficiente posible, además de saber cuándo dejar que las personas hagan su trabajo.

Por ello, una de tus responsabilidades como gestor del equipo es asegurarte de que cada miembro tenga una carga de trabajo que se ajuste a sus competencias. Con varias personas trabajando en un mismo proyecto, debes asegurarte de delegar las funciones y responsabilidades correctas a la persona adecuada.

Uno de los motivos por los que resulta esencial que construyas una relación con tu equipo y conozcas a cada miembro de forma individual es para ser capaz de evaluar sus fortalezas. De esta manera, podrás delegar las funciones adecuadas que se adapten a cada empleado para potenciar el rendimiento y la productividad del negocio.

Recuerda que las personas se involucran y trabajan más motivadas cuando sienten que están desarrollando sus mejores habilidades en el desempeño de su función.

6. Fomenta la confianza

La confianza es un componente esencial para cualquier relación tanto personal como profesional. En un ambiente de grupo, es importante que cada empleado tenga confianza en el líder, pero también entre los propios miembros del equipo.

Del mismo modo, como líder del equipo necesitas poder confiar en las personas que diriges. Debes tener la certeza de que entregarán el trabajo a tiempo y de forma profesional, o estar seguro de que compartís objetivos y harán lo necesario para sacarlos adelante.

Puedes generar este clima de confianza de diferentes maneras, como reconocer un trabajo bien hecho, ofrecer comentarios positivos o colaborar con los miembros del equipo cuando tengan dificultades.

Además, si quieres aumentar el rendimiento de las personas, es crucial que en la gestión de equipos seas flexible y te muestres receptivo, ya que esto alentará a los empleados a plantear nuevas o mejores soluciones. También debes saber crear una atmósfera de tolerancia que permita a los miembros del equipo admitir sus errores en caso de que sucedan sin temor a represalias.

7. Ofrece retroalimentación

La retroalimentación es una herramienta esencial para el crecimiento profesional. Permite centrarse en las áreas que necesitan mejorar y ayuda a definir las fortalezas.

Y sí, es cierto que brindar retroalimentación puede resultar difícil, tanto para el que da como para el que recibe. Decirle a un miembro del equipo que necesita cambiar o mejorar puede desencadenar una respuesta emocional o un resentimiento.

Pero si quieres gestionar equipos con eficacia, debes aprender a hacerlo. Piensa que a través de la retroalimentación estás dando al empleado la oportunidad de crecer profesionalmente y mejorar su desempeño, algo que optimizará su trabajo y sus resultados.

En definitiva, una correcta retroalimentación fomenta el crecimiento laboral de los integrantes del equipo. Pero, ¿cómo ofrecer estos comentarios con acierto?

Puedes comenzar invitando al empleado a reunirse contigo para tratar el asunto. De esta manera, le darás la oportunidad de ordenar sus pensamientos. Inicia el encuentro haciendo preguntas para que el empleado te pueda exponer su perspectiva. Céntrate en hablar sobre el desempeño, no sobre las actitudes para evitar que se ponga a la defensiva. Y fomenta la interacción para explorar nuevas sugerencias o soluciones al respecto.

De igual manera, debes ser capaz de admitir los logros de cada miembro. Si alguien hace un buen trabajo, reconoce sus esfuerzos y aprecia el trabajo bien hecho.

Gestionar equipos es un reto continuo que requiere compromiso, constancia y capacidad de adaptación. Con estos consejos sobre la gestión de equipos de trabajo, serás capaz de guiar a tu equipo con eficacia para convertirte en un líder empresarial de éxito.