Cuenta de resultados - qué es, para qué sirve e interpretación de resultados

¿Qué es una Cuenta de Resultados?

A la hora de analizar la situación financiera de una empresa, podemos utilizar distintos y variados instrumentos. Uno de los más comunes y que quizás te suene es la Cuenta de Resultados Habremos oído este nombre mil veces, pero, ¿sabemos realmente entender lo que nos dice esta herramienta? ¿Somos capaces de sacarle todo el potencial?

En este post del Blog del Master of Business Administration Online de la Cámara de Comercio de Madrid, aprendemos un poco más sobre este famoso concepto de gestión financiera: qué es una Cuenta de Resultados, cómo interpretarla y para qué sirve.

La Cuenta de Resultados

La Cuenta de Resultados, también llamada Cuenta de Pérdidas y Ganancias o Estado de Resultados, es un documento que nos da información sobre cómo gestiona una empresa sus ingresos y sus gastos.

Este documento forma parte de las Cuentas Anuales de una empresa y mide todos los gastos e ingresos que son imputables a un periodo concreto, que suele ser de un año.

La forma que tiene una Cuenta de Resultados se puede ver sencillamente en la siguiente imagen:

Modelo de Cuenta de Resultados y ejemplo Práctico

Los ingresos son las entradas de dinero relacionadas, mayoritariamente, con la venta de bienes o la realización de la actividad principal de una empresa.

Los gastos, por su parte, equivalen a las compras o a cualquier otra salida de dinero que sea necesaria para que la empresa pueda llegar a conseguir tales ingresos.

Interpretación de los resultados

Este resultado del que hablábamos, ya sea positivo o negativo, tiene un impacto en el patrimonio de la empresa. Cuando se calcula el resultado, este se traspasa hasta el balance económico en la parte de patrimonio, incrementándolo en caso de beneficios y reduciéndolo en el caso contrario (pérdidas).

Además, el resultado, a su vez, se compone de dos subtipos de resultados:

  • Resultado de explotación. Es el que surge de la diferencia entre los ingresos y los gastos que se pueden atribuir directamente a la actividad empresarial principal.
  • Resultado financiero. Es el que surge de la diferencia entre los ingresos y los gastos que se atribuyen a movimientos financieros o de inversión.

Ambos resultados se suman dando lugar al Resultado Antes de Impuestos (también denominado Beneficio Antes de Impuestos). A su vez, a este resultado se le deduce el Impuesto sobre Beneficios, obteniéndose el Resultado Después de Impuestos.

Es este último resultado, también conocido como el l Resultado Neto (o Beneficio Neto), el que se traspasa al Balance, formando parte del Patrimonio de la Empresa.

Existen distintas formas de llamar a estos conceptos, y según la fuente a partir de la cual nos informemos, podremos notar algunas u otras variaciones.

El primer concepto que debemos conocer es el Resultado antes de Impuestos, Intereses, Provisiones o Amortizaciones. Por sus siglas en inglés, también suele recibir el nombre de EBITDA.

Si damos un paso más y hallamos el Resultado Antes de Impuestos e Intereses obtenemos el EBIT. Por último, estaría el concepto mencionado antes, el Beneficio Antes de Impuestos o EBT.

Todos estos conceptos pueden ir, o no, incluidos dentro de la Cuenta de Resultados. Aunque no siempre aparecen, sí que es bastante interesante que se muestre el desglose. Además, cada uno de ellos proporciona una información diferente, a pesar de las estrechas relaciones entre todos los conceptos.

Por ejemplo, el EBITDA nos proporciona información sobre la empresa eliminando el sesgo relacionado con la parte financiera, y también excluye lo relacionado con fiscalidad u otros conceptos, dando lugar a un resultado completamente bruto.

El valor de la Cuenta de Resultados es enorme. Este instrumento es muy valioso porque nos permite saber, en cualquier momento del año, si la empresa se encuentre en situación de beneficios o pérdidas. Y no solo eso, sino que también permite observar de una manera mucho más minuciosa cuáles son las principales partidas que mueve la compañía.

¿Para qué sirve la Cuenta de Resultados?

La utilidad de la Cuenta de Resultados no solo reside en que es un documento obligatorio para muchos tipos de empresas y sociedades, según lo que exige el Código de Comercio y el Plan General de Contabilidad.

También sirve como instrumento de análisis y nos da valiosa información tanto de manera general como concreta, ya que ofrece datos sobre cada una de las partidas de gastos e ingresos.

Los distintos stakeholders pueden encontrar en la Cuenta de Resultados una aliada para extraer información sobre la empresa.

Para los inversores, observar la Cuenta de Resultados puede ser una manera de analizar el valor de una empresa. Por otro lado, para los deudores, es una buena idea para examinar el estado en el que se encuentra y la salud financiera de la empresa a la hora de devolver su deuda.

Elementos de la Cuenta de Resultados

Una vez que tenemos una imagen más general de qué es la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, puede ser interesante pasar a ver algunas de las partidas más corrientes que suelen aparecer en una Cuenta de Resultados.

  • Ingresos por ventas. Estos recogen los ingresos procedentes de la actividad central de la organización, ya sea que esta es la propia venta de algún bien o la prestación de algún servicio. Esta cifra se calcula a precio de venta y se le tiene que deducir cualquier descuento, bonificación o reducción.
  • Costes Variables. Son los que dependen directamente de las ventas. Suelen existir, a su vez, dos categorías: los costes de fabricación y los de comercialización. Un ejemplo muy común es la compra de materias primas.
  • Costes Fijos, también llamados Gastos de Explotación. Son los que no dependen directamente de las ventas. Esta partida es realmente un cajón de sastre y podemos incluir muchísimos tipos de gastos o costes. Algunos ejemplos son el pago del alquiler, los gastos de la luz, el gasto en I+D, las amortizaciones, la publicidad o el pago de nóminas.
  • Gastos e Ingresos Financieros. Dentro de esta categoría podemos encontrar tanto los intereses que debe una empresa a una entidad bancaria o financiera por algún préstamo, como otro tipo de intereses que reciba la empresa a su favor.
  • Gastos e Ingresos Excepcionales. Aquí entra todo aquél gasto o ingreso que no esté relacionado con la actividad principal de la empresa. Son aquellos que no tienen una periodicidad concreta y que están sujetos a cierto grado de incertidumbre o casualidad.

Mapa mental de elementos de una cuenta de resultados

Una vez que están especificados todos los gastos e ingresos de cada una de las categorías, podemos hallar el EBITDA, el EBIT y el EBT, para hallar en último lugar el Resultado Neto.

Como es lógico, el Impuesto sobre Beneficios solo se aplicará en el caso de que el Resultado Neto sea positivo. Es decir, que si hay pérdidas, el EBT y el Resultado Neto serán iguales.

¿Conocías todo esto sobre la Cuenta de Resultados? ¿Sabrías identificar todas sus partidas? Esperamos que este post te haya sido útil para sacarle el máximo partido a este instrumento de contabilidad.